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Perfección en proceso

Cuando no sé sobre qué escribir, simplemente no lo hago. Pero el simple hecho de no poder expresarme en la manera en que mejor lo hago, empieza a preocuparme. Es decir, es como si quisieras respirar, pero te das cuenta de que no puedes. No es asma, jah. Pero es raro, y aunque mi mundo es raro (solo mi mundo, el de ustedes es otra cosas), es realmente MUY raro que no pueda “respirar” de la manera que mejor me sale.

Cuando las cosas empiezan a perder diversión, y el toque que lo hacía divertido, empiezo a preocuparme. Como ahora. Después de aprender tanto, de encariñarme tanto con algunas personas, objetos, o lo que sea, y darme cuenta de que quizá todo el encanto de la compañía se ha roto, empiezo a preguntarme ¿qué sigue, como hago para que todo siga igual? Y eso es, en la mayoría, difícil de lograr. Ya que después empieza algo de lo que temo, o más bien, no simpatizo: costumbre.

La costumbre a veces es necesaria, y a decir verdad, suelo acostumbrarme con rapidez a las situaciones. Y he ahí el punto, solo me acostumbro a las situaciones, y no a los sentimientos o lo que implique estar con alguien (alguienes [?]) es relativo al caño. Tengo miedo.

Es como cualquier relación amorosa, ¿no? Se dice que después de estar con una persona más de un año, lo único que queda es la costumbre, el aferrarse a esa persona. Y aunque no creo mucho en eso, me mantengo alerta a la situación. Tengo conocimiento de causa, justo ahora, y desde siempre. Pero no quiero, si es así, perder esta costumbre. Es la mejor costumbre que he tenido, y me aferro a ella. Irónico, ¿no?

Y ahora, el otro lado. ¿Es costumbre? Mi sentido común, y el ilógico me dicen que no. Pero me estoy contradiciendo. Y afortunadamente, contradecirme es algo típico en ciertos casos, debo a ello mis buenas decisiones. Y los malos resultados, entonces, se los debo a mi falta de organización interior, jah.

En fin, veré como sigue la batalla interior. Y claro, no dejaré que lo que sea que esté sucediendo, lo que sea que esto esté enfriando mi bella situación, lo siga haciendo. Es cierto que soy una persona algo complicada de entender, ya que, a veces, pensando en si yo fuera otra persona, y me conociera, simplemente no le hablaría. Sería una persona tonta, según mi ego, jah. Y he aquí talvez otro punto. Amo mis defectos, y por ello, no temo decir y dejar en claro cuáles son. Entre esas cosas, es que, en mayoría, digo tener siempre la razón. Ser directa no es un defecto, ¿no? Y a decir verdad, esa es una de las cosas que más me gustan de mí. Una completa desgraciada respecto a lo que no tenga nada que ver conmigo se trata. Al menos mejoré en eso, antes solo importaba yo, y nada más. Espero mejorar algunos detalles, jah. Y sí, al hablar, al comentar, y al dar mi opinión muy personal, es probable que no todos me entiendan, ya que, es mi opinión, ¿no? Pero claro, debo ser más contundente. Tengo muchos defectos, y gracias a ellos, he conocido y aprendido, y claro, mejorado. ¿Me gustaría ser perfecta? Jamás. ¿Qué tendría de divertido siempre saberlo todo, ser buena en cualquier cosa, y nunca equivocarme? Equivocarse se vale, y eso me gusta. Segundas oportunidades para intentar ser perfecta, jaja.

De nuevo, contradiciéndome. Esperen, ¿acaso no es lo que hago? ¿Contestar a cualquier duda, afirmar que he visto X’s película, que he escuchado X’s grupo, que cuales son mis críticas ante X’s situación? Intenta perfeccionar el mundo no me gusta, sin embargo, después de intentar ser perfeccionada desde que tengo memoria, me provoca a intentarlo hacer con todos. Ahora me doy cuenta que no quiero que sean como yo, sin embargo, quiero que me entiendan, dejarlos conocerme. Así es mi manera de hacerlo.

Abrirme, dejarme expuesta no es algo que hago todos los días. Y entonces, si ven que soy una tonta como amiga, o a veces mi ego, o mi “extremo” (entre comillas, sí -nunca dejamos de aprender-), conocimiento sale a la luz, recuerden algo antes de pensar lo mal que puedo llegar a caer: solo intento que me conozcan, quiero que cada día aprendan más de esta loca que tienen como amiga. Que fuera de todo, aunque a veces no esté de humor para salir, para ir de fiesta, o incluso para ir al cine, es porque aún tengo miedo. Sí, miedo. Sin embargo, no tiene miedo de enfrentar lo que sea con tal de verlos bien, felices, con o sin ella. Que porque ella daría todo para verles con una sonrisa gracias a su contribución.

En fin, una pequeña conclusión: no soy perfecta, pero mis defectos son encantadores (sí, lo sé, frase que no me perteneces, pero me describe un poco nada más).

Peace.